Siendo esto así considera que eres uno y al mismo tiempo eres múltiple. Como criatura eres una parte de la multiplicidad y en cuanto a La Sustancia que te posibilita y sustenta como manifestación del Principio Creador eres Uno en la Unicidad Absoluta (Tawhid).

Así pues, cuando pierdas alguien o algo no pases el tiempo en lamentaciones, pues en definitiva nada pierdes si has aprendido a “ver”. Quien ha aprendido a “ver” sabe que no recuperará “la forma” perdida y sabe que sí perderá su precioso tiempo si lo emplea en lamentarse en vez de agradecer lo vivido y crear o buscar una nueva alternativa.
Quien después de lo perdido se ofusca en la lamentación, en la agresión, la envidia, el rencor o cualquier otro sentimiento negativo, suspende el movimiento creador y se deja abatir por el sufrimiento, creando así su “infierno” en vida.
Quien ante lo perdido recomienza con sabiduría, desarrolla su conciencia como manifestante del Poder Creador y colabora en la creación de nuevas oportunidades.
Por esto decimos que recogeremos aquello que sembramos. Quien siembra sufrimiento crea sufrimiento y esto es lo que recoge. Quien siembra celos, crítica, envidia…, estos serán sus frutos, pero quien siembra conocimiento, amor y misericordia, recogerá en abundancia de todo ello e iniciará su paraíso en vida como co-creador en la Divina Misericordia. Sólo el amor, la tolerancia, la sabiduría, la sencillez, la prudencia y la observación de la Divina enseñanza, pueden cambiarnos a nosotros mismos y al mundo,  mejor que los extremismos, las disputas, las críticas o la violencia en cualquiera de sus formas, ya sea con palabras o con acciones. Corán 6: 12y54

No os digo que tengamos que ser indiferentes e insensibles ante las probables contradicciones de la vida, sino que no nos hemos de dejar atrapar en el sufrimiento, si bien es cierto que el dolor es connatural a nosotros. El dolor, bien entendido, nos previene, nos educa y nos ayuda a ser sabios por el “juego” de los opuestos.
Así pues, cuando llores que sea por dolor, pero no por sufrimiento pues el sufrimiento es una cadena de esclavitud. Pero ¡atención!, que el dolor sea breve para que no se enquiste y se convierta en sufrimiento. Tu dolor no es más que es un toque de atención, una llamada, un estar alerta, pero no es para que sufras, sino para enseñarte a no cometer errores o a no dejarte seducir por nuevas apariencias. Entendido esto el dolor también desaparece.
Así pues, si lloras que sea breve y tus lágrimas sean tu consuelo, tu propósito de modificación o como el lavado de tu espíritu. Y si por lo perdido encuentras en ti algún resquicio de malestar considera que es como una luz encendida, para que comprendas que aún tienes la oportunidad de perdonar o de corregir.
Por esto nos enseña el hadiz de Muhammad (s.w.s): “El poder no reside en la capacidad de golpear a otro, sino en ser capaz de controlarse a sí mismo cuando surge el enojo”.

Recordar que estos días de ayuno tienen como propósito algo más importante que abstenerse de la comida. Este es un tiempo dedicado a la autocrítica, a considerar si los propósitos que nos hicimos hace un año, y hemos debido de renovar cada día, han llegado a buen término ó, si por alguna razón que sólo nosotros conocemos, han quedado en el olvido.
La oración cinco veces al día, seguida de unos momentos de meditación, es la mejor herramienta de la que disponemos para alcanzar aquello por lo que decimos esforzarnos. Pero no es esto solo de cuanto disponéis, tenéis a vuestro alcance la Sabiduría de las antiguas y nobles tradiciones. En nuestra obra literaria que estudiamos tenéis un compendio de todo ello. 
Mantened, pues, la constancia en la búsqueda de la Sabiduría y en la práctica de las ´Ibadat, pues por la constancia en esta práctica alcanzaréis a modificar el dominio del ego por el poder de la Conciencia. Pararéis sobre vosotros el ciclo inestable del Dunia para entrar en la Realidad Esencial, el Ágera, al alcance de vuestra voluntad y dedicación.

Pero antes de alcanzar “Ese” luminoso Conocimiento considera que la paz de tu corazón es anterior a él, pues es la paz lo que prepara el terreno del Gran Conocimiento, ya que sin paz no hay Sabiduría. Y los instrumentos que se nos dieron para hallar la paz que precede al Conocimiento son estos; el respeto, la cortesía, la tolerancia, la paciencia y la hospitalidad, igualmente entre quienes son semejantes a nosotros como entre quienes no lo son. Cualidades, todas ellas, regidas por la humildad.
Recordar que si bien es cierto que somos UNO, también lo es que somos múltiples y gregarios, y la calidad e intensidad de nuestra evolución también depende de cómo llevemos en la práctica diaria nuestra relación con quienes son próximos a nosotros y con quienes están lejos de nosotros.

Por esta razón nos alecciona el hadiz del Profeta: “Un musulmán perfecto es aquél de cuya lengua y de cuyas manos está a salvo la humanidad”. “Desde el amanecer hasta el anochecer y desde el anochecer hasta el amanecer, mantén tu corazón limpio de malicia hacia otras personas”. “Los mejores entre las personas son aquellos que te recuerdan a Al Lah cuando los ves, y los peores son aquellos que repiten chismes para hacer maldad y separar a los amigos, y que buscan encontrar fallos en los demás”.

Esto nos enseña que la soberbia es una maldición que se origina en el ego y es el atributo que da personalidad al mal, al que llamamos “Sheitan”, protégete de tu soberbia, aniquílala, porque si no lo haces ella acabará contigo.

Mantengamos el corazón cerrado a los malos pensamientos, a la crítica, a la burla o al insulto, pues el corazón humano es propiedad del Altísimo y sólo Él es el que juzga y retribuye según Su Sabiduría. Las malas palabras se asemejan al agua derramada de un vaso que, una vez derramada, no es posible recogerla toda. Este es un mal bien conocido por quienes justifican su adicción a la crítica, a la censura o a la calumnia. De manera semejante, una vez vertida la crítica no es posible restaurar por completo la buena imagen perdida.

Invitándonos al respeto se nos enseña:
“¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No os burléis unos de otros; puede que esos (de quienes os burláis) sean mejores… Y no os difaméis unos a otros, ni os insultéis con motes ofensivos, mala es toda imputación de iniquidad después de haber alcanzado la fe…” Corán en 49:11
Y también nos dice: “¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Evitad la mayoría de conjeturas sobre otra gente…, y no os espiéis los unos a los otros, ni murmuréis unos de otros” Corán 49:12
Y también: “Hay de todo aquel que difama, que critica” Corán 104:1

Por lo tanto ninguna persona tiene por qué ser como nosotros consideremos que es mejor, pues nuestras ideas están construidas con nuestra capacidad de entendimiento, y este es relativo y con frecuencia precipitado.
Así nos lo enseña el Corán en 21:37 “El ser humano está hecho de precipitación”.
Hemos de aprender a aceptar con humildad y confianza que no somos perfectos, ni sabemos lo que esto significa, pues sólo Dios es perfecto en Sí Mismo.
Por esta razón nos enseña el hadiz Muhammadí: “Si fuerais perfectos La Divinidad destruiría esta humanidad, y crearía otra con imperfecciones, para que cometiendo errores volvieran el rostro hacia Él pidiendo perdón y Él los perdonara”. 
De no ser así, ¿qué sería de Su Misericordia cuando Él Mismo la prefirió sobre Sus demás atributos?: “Dios se ha prescrito a Sí mismo la ley de la Misericordia”. Corán 6:12 y 54

Hemos de caminar por el mundo compartiendo los bienes de la tierra que se nos han confiado en usufructo. Ya que el rey y el mendigo nacen y mueren de la misma forma, ninguno de nosotros es dueño de nada, sólo El Poder Creador puede disponer.
Así pues no levantes la cabeza con arrogancia, y no digas ¡yo sé! ó ¡yo tengo! en detrimento de lo que otro no cree, no sabe o no tiene. Pues nos enseña el Corán en 17:37; “No camines por la tierra con arrogante presunción, pues, ¡ciertamente, nunca podrás partir la tierra, ni crecer tan alto como las montañas!”

Las diferencias entre las personas son una decisión creadora, y no un motivo para la agresión, sino para  que aprendamos unos de otros y nos encontremos en la diferencia, ya que es la diferencia la que nos enriquece.
¿No sería mejor que cada uno de nosotros formáramos parte de las soluciones y no de los problemas?

Seamos quienes seamos, pensemos como pensemos o creamos lo que cada cual pueda creer, transformemos nuestros corazones en instrumentos de La Paz, pues Islam es as-Salam o La Paz, y en Dios todos somos Uno, todos venimos de Un mismo Origen y todos tendemos hacia un mismo Fin. ¿Por qué no podemos encontrarnos en el “Teatro de Sombras” que forman los intermedios?
Así pues, no seáis parte de los problemas sino de las soluciones, para que os recuerden con agrado.
Por estas enseñazas sabemos que no se nos dio La Revelación para hacernos infelices, o enemigos unos de otros, sino como consejo y guía, con el más profundo respeto por el tiempo que cada persona necesita para comprender desde su diferencia.

Da gracias por todo lo que tienes y no pierdas tu tiempo en lamentaciones por lo que te falta, pues no tenemos otro tiempo con certeza, por esto somos hijos e hijas de cada instante.
Ya os dije que cuando sientes dolor por alguna causa es para que aprendas a entender que nada persiste, que todo es transitorio y que Al Lah es la única verdad fiable. Si generas sufrimiento es causado por la ignorancia. Aprende de tu dolor a ser sabio no a ser víctima. Por lo tanto no hagas de la ignorancia una forma de vida, pues nosotros seguimos el ejemplo de los Profetas y de los Maestros, ya que, a semejanza de ellos, nuestro camino es el de la Sabiduría, sólo así encontraremos la felicidad prometida. 

Te repito que cuando la vida no te de lo que esperas no pierdas el tiempo en lamentaciones, pues tu lamentación te impide comprender que se te abren nuevos caminos. Y cuando te equivoques no busques la culpa fuera de ti, admite con paz tus errores y aprende de ellos, pues así como nosotros enseñamos a los niños, Dios nos ha dado la vida para aprender entre los opuestos.

Hallarás la paz cuando tu ego haya cedido y tu soberbia haya sido aniquilada, entonces conocerás la Sabia Misericordia que Se guarda en la Acción Creadora. A causa de esto la felicidad se reflejará en tu rostro, y cuando esto suceda has de estar prevenido, pues tu felicidad ofenderá a los ignorantes adoradores del mundo ilusorio.
Y cuando los siervos del mundo lancen su agresión contra ti, refúgiate en las puras fuentes de la Revelación, pues de ellas hemos extraído esta enseñanza cierta; “La Divinidad es La Verdad Esencial y los Profetas y Maestros son nuestros guías”.
Recuerda nuevamente que sin tu esfuerzo y sin tu amor incondicional nada de cuanto sepas o hagas estará completo.

Somos gente que camina por un recto Sendero, y nuestro guía en este Sendero es Muhammad (la paz y la misericordia estén con él) que nos invita a la sencillez del Sabio. Que sea tu sencillez la que deje fuera de tu corazón la estúpida soberbia del fanático ignorante.
Os ha llegado el tiempo de acabar con los buenos propósitos que se repiten en el tiempo sin cumplimiento. Ahora ya es el momento de hacer lo que tengas que hacer, pues el tiempo no se te prolongará indefinidamente. Y no te conformes con las trampas del ego diciendo; “otros lo hacen peor que yo”. ¿No has observado que alrededor de ti todo se mueve? Participa tú también de ese movimiento hacia delante y no tengas por modelo lo suficiente, sino lo mejor.
Recuerda que Dios nunca te pide más de lo que te ha dado. Utiliza tus cualidades, y comprobarás que lo difícil se te hace fácil, pues el poder del Altísimo reside en nosotros por Su Amor.

Aniquilad sin piedad vuestra soberbia para ser modestos. Dejaros enseñar por cualquiera que pueda enseñaros, por el día y por la noche, por el viento y por la calma, por el árbol y por la montaña, por el agua y por el desierto, pues el Universo es el más perfecto recuerdo de Dios, -dzikr Al Lah-.
Que seáis como el agua que fluye sobre la superficie de la tierra. Sin excluir nada nutre todos los campos haciendo posible la vida, pero no labréis un cauce sobre ninguna tierra pues, a semejanza del río, el cauce sería vuestra prisión.

Que Al Lah bendiga al bienamado Muhammad (s.w.s) y le otorgue Su paz, a sus descendientes y seguidores. Así como a todos los Profetas en el respeto a todas las formas religiosas, ya que: “Cada época ha tenido su revelación” Corán 13:38.
Que Al Lah bendiga a todas las personas, a los que están en sus casas y en sus trabajos, a los que están de acuerdo con lo escrito y a los que respetuosamente disienten, a los que creen en Dios de alguna manera y a los que suponen que no creen, pues: “No cabe coacción en asuntos de fe”. Corán 2:256

Que aprendamos a convivir según Sus Decretos en el respeto, la cortesía y la tolerancia entre todos, pues es Dios quien hace a todas las personas según las diferencias con las que nos ha creado.
Es Él quien establece lo diferente y lo semejante según Su designio, pues nos dice el Corán en 5:48 “A cada uno de vosotros le Hemos asignado una ley y un modo de vida distintos”.
Si entendemos esto dicho y lo llevamos a la práctica, quizás podamos convivir con cuantos son diferentes a nosotros, al considerar que las diferencias, por ser enriquecedoras, son designio de la Sabiduría Creadora.
Dios Misericordioso, que bendijo a sus Profetas y a sus Santos es el Único, y no hay otra verdad más que Él. Que Él nos guarde y nos bendiga para que seamos fieles a Su Guía y así nos muestre Su Rostro de Misericordia en el día señalado para cada uno de nosotros.

Que este mes de Ramadán del año 2.012 nos sea de provecho en cuanto hemos dicho y esperamos. Amén

                                                                        

Tarika Shadilía de Murcia (Valle Ricote)
                                                                                                                     
<<< Anterior hutba
Ir al Inicio >>>
 
 
 
             EN PRESENCIA DEL MAS COMPASIVO, EL MISERICORDIOSO

Hayy Sidi Sa´îd al Andalusí, abdú al Rabb
EN TU PRESENCIA, CREADOR Y SUSTENTADOR DE TODA EXISTENCIA, EL MÁS COMPASIVO, EL MÁS MISERICORDIOSO, SÓLO A TI NOS DIRIGIMOS PORQUE SÓLO TÚ ERES LA ÚNICA VERDAD EN CUYA PRESENCIA ESTAMOS PROTEGIDOS DE TODA CONTRADICCIÓN.

Así como los textos de la Revelación son la Palabra Magistral en lenguaje humano, el Universo es la Voluntad Creadora convertida en acción. Ambos son dos aspectos diferenciados de Una Única realidad, a la que entendemos como La Revelación o la acción por la que el Poder Creador Se muestra de forma diferente ante otra de las múltiples facetas del Sí Mismo: La faceta creada como el ser humano.
Hemos de entender, para mantenerlo presente, que la Única Realidad existente y no mutable en Su Esencia es La Conciencia Creadora que, por Su Naturaleza dinámica, Se muestra ante Sí Misma en múltiples facetas originadas por Su permanente actividad. Esa actividad es lo que percibimos como el Universo Criatural, que muta de continuo en la forma pero no en la Sustancia.
La Sustancia Única es la misma Realidad Oculta desde la que todo adquiere apariencia transitoria y sustentación para mostrarse, modificarse, desaparecer y mantener así el perpetuo movimiento creador dando otras posibilidades.

Por esta razón de Unicidad en la multiplicidad nos aconseja la Tradición Muhammadí buscar la sabiduría por todos los medios a nuestro alcance, hasta encontrar El Uno en lo múltiple. Se nos dice que el sendero más corto para llegar hacia ti mismo pasa por todos los caminos de la tierra, ya que todos los caminos, o todas las cosas, son aspectos diferenciados de la Única Realidad a la que tu perteneces.
Es pues, del entendimiento de la diversidad, de donde alcanzamos a percibir el valor de un Conjunto que, en definitiva, nos muestra que todo es Uno y uno es Todo, como ya se dijo. Es aquí donde tú estás. Bajo esta misma premisa, como ya sabéis, he hablado ante grupos de otras religiones, en la búsqueda de cuanto nos une sin reparar en si hay algo que nos separa, puesto que, cualquier separación, será simple ficción percibida por la ignorancia.
Siguiente hutba >>>