TRES PRIMERAS CONDICIONES PARA EL ASPIRANTE
                                                                            SHARIA, TARIKA, HAQIQA

Abú Hurairah Sadiq y Hudhayfa ibn al-Yahman, estando en compañía de los demás compañeros, dijeron así al pueblo que esperaba
escuchar la noticia de la muerte del Profeta:
“Del Profeta hemos recibido dos legados. El primero ya lo conocéis, pero si os comunicara el segundo legado vosotros nos cortaríais la
cabeza”.

                                                                 SUFISMO, EL SEGUNDO LEGADO

“El Sufismo o Tassawuf es la perla oculta que viaja desde el corazón del Islam al corazón del ser humano. Ser Sufi no es algo que se
elige, ¡se es elegido!, pues es una llamada Divina de amor y conocimiento que se apodera de lo más íntimo del alma. Así pues, atended
a “la llamada” si la habéis recibido y no hagáis las cosas complicadas, pues en el ejercicio de la sencillez ya encontraréis suficiente
dificultad.
Antes de iniciarte en este Sendero entiende que son muchos los cauces, pero sólo es Uno El Manantial de donde todos proceden”.                                                         

PRIMERO SHARIA. Antes de ser iniciado en el Tassawuf debe el murid de practicar con constancia las cinco ´îbadat y debe de
ejercitarse en el dominio de su ego. El ejercicio de dominio sobre el ego se logra cumpliendo con fidelidad y constancia las ´Ibadat y las
normas de conducta procedentes de la Revelación, la Sharia, y mediante la obediencia al Sheyh en cuanto a las cuestiones del espíritu.
Debe el murid de conocer el Corán, la Sunna y el significado de las ´Îbadat, que son la fuente de su vocación espiritual, para lo que ha
de contar con el consejo de un Sheyh con conocimiento de las ciencias del Islam. Este Sheyh deberá de vigilar que el murid no caiga en
la exageración del fanatismo y la mala interpretación de las normas fuera de su contexto espacio temporal. Corán 20:1, 40:64

SEGUNDO TARIKA. Cuando el murid comienza su iniciación en el Tassawuf ha de estudiar a los grandes maestros de la Antigua y
Noble Tradición Sufi, pues estudiando a los íntimos amados de AlLah (b. y a.) reconocerá las estaciones espirituales del sendero o
Tárika. Esto lo hará bajo la supervisión de un Sheyh con experiencia en la ma´ârifa; un ´ârif bi-Lah. Corán 18:28, 19:76, 40:7, 41: 33
Tarika este es un antiguo y Noble Sendero que nunca estuvo cerrado. Es el Sendero que desvela los ojos, pues en su recorrido irán
cayendo los velos que dificultan la visión de Lo se oculta detrás del Dunia (el mundo de las apariencias). Verás que la experiencia
adquirida en la anterior y esforzada etapa de Sharia te resulta ahora sumamente provechosa.
Al principio de su andadura te parecerá un laberinto, pero a medida que lo transites comprenderás que no lo es. En su recorrido
encontrarás las semillas del Conocimiento, pero no el Conocimiento mismo, que se te desvelará más allá de cualquier Camino y de
cualquier forma.
Lo iniciarás andando, como un peregrino del espíritu, y lo acabarás cuando puedas “volar” sobre cualquier mar, sobre cualquier valle,
sobre cualquier cordillera, sobre todo...
Cuida que tu precipitación no te agote o confunda, pues a causa de ello no todos entran por la tercera Puerta que conduce a los
floridos jardines de la bienaventuranza.

TERCERO HAQIQA. La Misericordia Divina abrirá progresivamente para el murid las puertas de la Haqiqa cuando haya cumplido
con la primera norma y camine por el sendero de la segunda.
Esta tercera Puerta, Haqiqa, sólo está cerrada ante los ojos de la ignorancia, escuetamente la cubre un fino velo tras el que Se oculta la
Realidad Última y Esencial:  AlLah bendito y alabado.
No se encuentra en estas páginas ni fuera de ellas y, en cambio, también está aquí y allí, en ti y en mí, pues en todo Se oculta y en todo
Se Revela, en los vértices del firmamento o en el cáliz de una flor. No todas las personas desvelan este misterio, pero Él es La Puerta
de todas las maravillas. Cualquier otra cosa que dijera sobre Esto podría confundirte. Tu trabajo consiste en descubrirlo por ti mismo
con ayuda de tu Sheyh y el permiso de la Divina Misericordia.
  
                                 EL SHEYH SIDI SA´ÎD SÓLO RECOMIENDA ESTOS OCHO EJERCICIOS

1) El estudio del sagrado Qor´ân 3:7, 18:54, 20:1, 44:38-39 45:13, para comprender lo que La Divina Misericordia quiera desvelar a
cada corazón. 
2) El estudio de la Sunna del profeta, Corán 8:24, 45:11.
3) La constancia en la práctica de las ´Ibadat con el conocimiento de su significado, Corán 2:110, 17:78.
4) El estudio de los Maestros del Tassawuf, Corán 7:46, 18:28, 19:76, 40:7, 41:33.
5) El consejo del Sheyh, Corán 6:36, 7:26, 10: 25, 84:19.
6) La búsqueda de la Sabiduría según la enseñanza del Profeta. Corán 45:11
7) Las diferentes formas de dzikr Al Lah según los estados de cada murid. Corán 18:28
8) La vida sencilla y la renuncia a las superfluas vanidades del Dunia. Corán 6:70, 104:2

La práctica de las ocho disciplinas ayuda a desvelar los ojos de los discípulos más avanzados para que, con su esfuerzo y la
Misericordia de AlLah, puedan ver Haqiqa como la Realidad oculta detrás de todas las apariencias, Corán 10:62, 53:39.
Con este propósito el Sheyh enseña que el mejor dzikr AlLah, bendito y alabado, es la contemplación de Su Creación y el estudio
profundo del Qor´ân, sin quitarle valor a cualquier otra forma de hacer dzikr que inspire los corazones, según los estados espirituales,
pero sin exagerar en esta práctica que ha de ser modificada en la medida en la que el murid avanza.

                                                                                EL SHEYH ENSEÑA

“Si habláis mucho con Al Lah y le dedicáis muchas oraciones y bellos poemas esto es bueno. Pero también es cierto que si
habláis mucho sin consciencia de lo que decís os complaceréis en escucharos, cerrareis los oídos del espíritu y la oración del
amante se transformará en rutina vacía. Si esto sucede puede ser que en algunas ocasiones os invada el aburrimiento y no
dejéis que la presencia de AlLah (b. y a.) entre en vuestro corazón. Si estáis muy ocupados con el ruido de vuestras palabras y
pensamientos ¿cómo escucharéis la voz del Espíritu?
Las buenas palabras y las buenas obras son necesarias para el progreso del espíritu pero, según enseña el Sagrado Corán, es
la consciencia de Al Lah la que nos acerca a Su Presencia y esta consciencia también se nos da al escuchar la Divina
inspiración en el silencio.
Haced las oraciones que el Profeta ha prescrito y después retiraros al silencio para que en vuestro corazón se mantenga la
Divina Presencia.
Pedid si creéis que tenéis que hacerlo, pero recordad que AlLah (b. y a.) sabe más y conoce lo que necesitáis mejor que
vosotros mismos. Corán 2:216, 8:24, 11:10, 17:11, 41:49, 41:51, 50:16
Decid ¡AlLah! una sola vez con el corazón inflamado de amor y guardad silencio para saborear la dulzura de Su nombre. Esto
es más valioso que mil voces repitiendo una fórmula durante horas pero sin consciencia”. Corán 7:29, 17:109, 22:37, 49:13
El Sheyh nunca responde a preguntas que no se le hacen, pues considera que si no hay pregunta correcta en el tiempo adecuado, no
debe de dar la respuesta que no le han pedido.
El murid pregunta lo que piensa que esta preparado para comprender pero, siguiendo la enseñanza del Corán, el Sheyh debe de valorar
la sinceridad de la pregunta y la preparación del murid. Corán 8:24, 17:11, 21:37
Sólo a los más adelantados que viven en su corazón un intenso amor por AlLah (b. y a.) y aprenden de las enseñanzas de sus Profetas
les instruye en las profundidades del  Tassawuf.
Siguiendo los pasos de la tradición, el Sheyh también admite que en todas las religiones hay un algo de verdad que mueve el corazón de
cada creyente, Corán 2:256, 13:38, por esta razón respeta a todas las formas religiosas, pues la tolerancia y la paciencia son virtudes
del profeta que hemos de imitar y son una parte de la enseñanza coránica: Corán 2:109, 2:113, 2:142, 2:148, 22:67, 70:3, 
En cuanto a la participación social en cuestiones políticas el Sheyh cree firmemente que en el mundo hay muchas personas preparadas
para ocuparse de estas cuestiones, y menos personas para ocuparse de llevar la paz y la misericordia a los corazones.
Nos dice el Corán en 40:64 que AlLah (b. y a.) ha hecho de la tierra un lugar de descanso para la humanidad, esto significa que la tierra
no es un campo de batalla. 
Y nos enseña el Profeta: “AlLah es misericordioso con aquellos que muestran misericordia”.
Por esta razón el Sheyh Sidi Sa´îd ha preferido la paz y la misericordia siguiendo la enseñanza del Corán y no ha querido participar en
ninguna formación política, ni ocupar altos cargos, ni ser considerado un erudito, ni responder a críticas y difamaciones. Él sólo es un
siervo y vive al servicio de su Señor. Corán 2:268, 10:25, 18:30.

DICE EL SHEYH: “Necesitamos a los eruditos, pues aunque no sepan hacer miel nos hablan muy bien sobre ella. Pero es
mejor ser abeja, pues aunque las abejas no hablan, son ellas las que saben hacer miel”.

Después de haber estudiado, el Sheyh pidió a AlLah (b. y a.) ser abeja antes que erudito. Por esta razón ha escogido colaborar con la
paz del mundo cambiándose antes a sí mismo y dedicando su vida a la cordialidad y al diálogo antes que a discutir. Decía el Profeta: “El
gran Yihad es contra el ego”.
El Sheyh ha rechazado toda forma de fanatismo, de polémica o de enfrentamiento y ha preferido la tolerancia en todas las cosas,
mostrando el amor de AlLah (b. y a.) por todas sus criaturas. Pues quien ama la crítica, la polémica, las malas palabras, las agresiones
en cualquiera de sus formas, no puede ser buen musulmán aunque pronuncie muchas veces la Shahada, ya que no hay pureza en su
corazón. Porque el Islam es pureza al hablar (Corán 41:33)
Este es el mensaje del Sheyh: “Sólo el amor, la tolerancia, la sabiduría, la sencillez, la prudencia y la observación de la Divina
enseñanza, pueden cambiar el mundo mejor que los extremismos, las disputas, las críticas, la difamación o la violencia en
cualquiera de sus formas, ya sea con palabras o con acciones”. Corán 6: 12y54

Esta labor la realiza el Sheyh llevando la sencillez del Islam con prudencia, respeto, paciencia y tolerancia. Habla en el momento
oportuno, poco a poco, a las personas que aceptan escucharle, y reza con amor en su corazón por los que cierran los oídos. Corán
2:109, 2:256, 2:272, 9:6, 10:25, 32:13, 41:53, 43:89, 45:14, 54:3, 81:27 
Considera que para cada persona hay un tiempo diferente y que no es el ser humano quien abre los corazones de las personas, sino
AlLah (b. y a.) que es El Paciente, El Compasivo y el que abre los corazones cuando quieren ser abiertos. Corán: 2:272, 6:36 10:25,
41:53 y 45:14
 
                                                           SOBRE EL RECUERDO O DZIKR ALLAH

“YO ESTOY CON MI SIERVO CUANDO ÉL ME RECUERDA Y SUS LABIOS ESTÁN EN MI RECORDATORIO” Hadiz
Qudsi transmitido por Bujari

Según el Sagrado Corán; AlLah (bendito y alabado), se sirve de Su Creación como un mensaje para que la conciencia del ser humano
Le descubra.

El Sagrado Qor´ân es la Palabra de AlLah (b. y a.) y el Universo se hizo por la misma Palabra. Por esta razón, y a semejanza del
Sagrado Qor´ân, la Creación es el mejor de los instrumentos mediante el que AlLah (b. y a.) desvela ante las personas Su Unicidad que
muestra en la diversidad de las múltiples criaturas, despertando en cada persona el deseo de acercamiento a Su Misericordia.
La observación de las obras de AlLah (b. y a.) nos enseñan, con otro lenguaje, lo mismo que el Sagrado Qor´ân: “Considera lo múltiple
y El Uno”. Corán 89:3

No todas las formas de dzikr (recuerdo) son adecuadas para todos los discípulos, ni apropiadas en todos los momentos. Las formas
del dzikr han de practicarse según los diferentes estados espirituales.
Hay formas de dzikr que se han de practicar en grupo y en momentos de convivencia, y otras son para practicar en soledad. No todos
los muridún (alumnos) son iguales, por lo tanto cada estado espiritual de cada murid necesita de una guía apropiada para él y tiene una
forma de dzikr diferente en su intimidad. Corán 5:48, 70:3, 84:19

                                                          DIFERENTES FORMAS DE DZIKR ALLAH

1)-La observación de la naturaleza y la lectura del Sagrado Qor´ân son el primero y mejor dzikr AlLah (b. y a.) que tenemos a nuestro
alcance para que la Divina Presencia sea percibida por el murid en todo cuanto existe. Corán 2:164, 3:7, 3:109, 4:132, 18:54, 51:47,
55:29

2)-El segundo instrumento extraordinario de dzikr AlLah (bendito y alabado) es conocer y practicar el ejemplo y vida del Profeta
Muhammad (s.w.s), así como el ejemplo de todos los demás profetas que nos han sido revelados.

3)-El tercer instrumento de acercamiento y dzikr AlLah (b. y a.) es el ejemplo de vida que nos han dado todos los santos de AlLah (b.
y a.), desde los sahabas hasta nuestros días.
4)-La presencia del Sheyh es un dzikr Al Lah cuando es verdadero en el Tassawuf por la Misericordia Divina, pues pertenece a la
comunidad de los ´ârifin y forma parte de esta familia como uno de los íntimos de Al Lah (b. y a.). Corán 7:46, 19:76, 41:33

5)-El quinto y último instrumento de dzikr Al Lah son los poemas de amor y alabanza escritos por inspirados poetas del espíritu.
Cualquier dzikr Al Lah creado por los hombres inspirados es bueno, pero el mejor dzikr es el creado por la Divina Sabiduría.
Las cinco formas de practicar el dzikr Al Lah son válidas, pero no son igual de válidas para cada murid con un estado espiritual
diferente.
Ciertas formas de dzikr serán insuficientes para un murid, en cambio para otro serán ajustadas a su estado espiritual. Por esta razón
cada murid debe de encontrar entre ellas, con el consejo de su Sheyh, las formas de dzikr que, en cada momento de su evolución
espiritual, traigan mejor a su corazón el recuerdo de la Divina Presencia.

                                                                          LA FIGURA DEL SHEYH

El Sheyh es un hombre o mujer, como cualquier otro, no tiene nada de especial, excepto lo que AlLah haya querido darle, pero esto
forma parte de su secreto, de su intimidad espiritual. El Sheyh es como a cualquier otra persona. Es una criatura más, un siervo más de
su Señor entre toda la riqueza creada.
La Creación es un perfecto dzikr y también es como el velo que oculta La Divina Presencia ante los velados. Los pies del Sheyh
caminan por la senda marcada por los profetas, sus hombros están cubiertos por el manto de la Sílsila y en su mano porta el bastón del
peregrino, pues todos somos peregrinos.
Nos enseña la Antigua y Noble Tradición: “El Sufi  no es hijo del pasado ni del futuro, sino que es “hijo del instante”, porque vive en
cada instante La Divina Presencia”.
Por estas razones que he descrito la presencia del Sheyh, como la de cualquier otro hermano en el sendero, también es un dzikr AlLah
(b. y a.) pues su presencia pone en el corazón del murid el recuerdo del Creador del Universo.
Tu Sheyh no es el que llena tu oído con elocuentes palabras, ni el que espera tu dinero, ni el que te impone más cargas religiosas sobre
los hombros, excepto las que han sido decretadas por AlLah (b. y a.) y sus profetas y que están contenidas en los Textos Sagrados, la
Sunna del Profeta y las cinco ´Ibadat. Corán 7: 42
El Sheyh en el Tassawuf es una persona sencilla pero es él, quien con el permiso de AlLah (b. y a.), te ayuda a desvelar tus ojos en el
Dunia para descubrir la Presencia Divina en el Ágera, ¡en todo cuanto te rodea! Es el compañero y padre espiritual que La Divina
Misericordia pone al lado del murid, como un regalo, para andar por el Recto Sendero de regreso hacia La Unidad Absoluta que es
AlLah (b. y a.)
De la misma manera que un niño recién nacido no puede comer lo que un adulto, los diferentes estados en el desarrollo del espíritu
también necesitan un alimento espiritual diferente y, en ocasiones, un diferente Sheyh.

                                                                                  EXHORTACIÓN

                                    EN LA PRESENCIA DEL MÁS COMPASIVO, EL MÁS MISERICORDIOSO

Que Al Lah bendiga al bienamado Muhammad (s.w.s) y le otorgue Su paz, a sus descendientes y seguidores, así como a todos los
Profetas en el respeto a todas las formas religiosas, ya que: “Cada época ha tenido su revelación” Corán 13:38.
Que Al Lah bendiga a todas las personas, a los que están en sus casas y en sus trabajos, a los que están de acuerdo con lo dicho y a
los que respetuosamente disienten, a los que creen en Dios de alguna manera y a los que suponen que no creen, pues: “No cabe
coacción en asuntos de fe”. Corán 2:256

Que aprendamos a convivir según Sus Decretos en el respeto, la cortesía y la tolerancia entre todos, pues es Dios quien hace a todas
las personas según las diferencias con las que nos ha creado.
Es Él quien establece lo diferente y lo semejante según Su designio, pues nos dice el Corán en 5:48 “A cada uno de vosotros le
Hemos asignado una ley y un modo de vida distintos”.
Si entendemos esto dicho y lo llevamos a la práctica, quizás podamos convivir con cuantos son diferentes a nosotros, al considerar que
las diferencias, por ser enriquecedoras, son designio de la Sabiduría Creadora.
 
Nos enseña el hadiz de Muhammad (s.w.s): “El poder no reside en la capacidad de golpear a otro, sino en ser capaz de controlarse a sí
mismo cuando surge el enojo”.

La paz prepara el terreno del conocimiento, pues la paz es anterior a él ya que sin paz no hay Sabiduría. Los instrumentos que se nos
dieron para hallar la paz son estos; el respeto, la cortesía, la tolerancia, y la hospitalidad, igualmente entre quienes son semejantes a
nosotros como entre quienes no lo son.
Pues se nos enseña en el libro sagrado del Corán en 70:3;  “Existen muchas vías de ascenso hacia Dios”.
Y en  Corán 9:6 se nos dice: “Si un no musulmán busca tu protección, concédesela, para que tenga ocasión de escuchar la palabra de
Dios, y luego hazle llegar a donde esté seguro”.
No nos levantemos como jueces sobre los demás hombres, para que no queramos imponerles nuestros pensamientos, ni nuestra fe, ni
nuestras costumbres, pues sólo Dios conoce lo que guarda el corazón humano y sólo Él es el retribuidor. Pues nos enseña el Corán
45:14 “Di a los que han llegado a creer que deben disculpar a los que no creen en la llegada de los días de Dios, pues sólo a Él
incumbe retribuir a la gente según se merece”.
Nos enseñan los hadices del Profeta: “Un musulmán perfecto es aquél de cuya lengua y de cuyas manos está a salvo la humanidad”.
“Desde el amanecer hasta el anochecer, y desde el anochecer hasta el amanecer, mantén tu corazón limpio de malicia hacia otras
personas”. “Los mejores entre las personas son aquellos que te recuerdan a Al Lah cuando los ves, y los peores son aquellos que
repiten chismes para hacer maldad y separar a los amigos, y que buscan encontrar fallos en los demás”.

Así pues, mantengamos nosotros el corazón cerrado a los malos pensamientos, a la crítica, a la polémica, a la difamación, a la burla o al
insulto, pues el corazón humano es propiedad del Altísimo y sólo Él es el que juzga y retribuye según Su Sabiduría. Las malas palabras
se asemejan al agua derramada de un vaso que, una vez derramada, no es posible recogerla toda. De manera semejante, una vez
vertida la crítica no es posible restaurar por completo la buena imagen perdida.
Invitándonos al respeto se nos enseña:
“¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No os burléis unos de otros; puede que esos (de quienes os burláis) sean mejores…
Y no os difaméis unos a otros, ni os insultéis con motes ofensivos, mala es toda imputación de iniquidad después de haber alcanzado la
fe…” Corán en 49:11
Y también nos dice: “¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Evitad la mayoría de conjeturas sobre otra gente…, y no os espiéis los
unos a los otros, ni murmuréis unos de otros” Corán 49:12
Y también: “Hay de todo aquel que difama, que critica” Corán 104:1

Por lo tanto ninguna persona tiene por qué ser como nosotros consideremos que es mejor, pues nuestras ideas están construidas con
nuestra capacidad de entendimiento, y este es relativo y con frecuencia precipitado.
Así nos lo enseña el Corán en 21:37 “El ser humano está hecho de precipitación”.
Hemos de aprender a aceptar con humildad y confianza que no somos perfectos, ni sabemos lo que esto significa, pues sólo Dios es
perfecto en Sí Mismo.
Por esta razón nos enseña el hadiz Muhammadí: “Si fuerais perfectos La Divinidad destruiría esta humanidad, y crearía otra con
imperfecciones, para que cometiendo errores volvieran el rostro hacia Él pidiendo perdón y Él los perdonara”. 
De no ser así, ¿qué sería de Su Misericordia cuando Él Mismo la prefirió sobre Sus demás atributos?: “Dios se ha prescrito a Sí mismo
la ley de la Misericordia”. Corán 6:12 y 54
También hemos de aprender a aceptar con humildad y sabiduría que todo procede de AlLah, lo que nos gusta y lo que no nos gusta,
pues todo procede de Su Misericordia y enseñanza. Que no sea necesario aplicarnos la advertencia: 
“El ser humano jamás se cansa de pedir lo que le gusta, y si le llega lo que no le gusta pierde la esperanza, y cae en la
desesperación” Corán 41:49
Hemos de caminar por el mundo compartiendo los bienes de la tierra que se nos han confiado en usufructo. Ya que el rey y el mendigo
nacen y mueren de la misma forma, ninguno de nosotros es dueño de nada, sólo El Poder Creador puede disponer.
Así pues no levantes la cabeza con arrogancia, y no digas ¡yo sé! ó ¡yo tengo! en detrimento de lo que otro no cree, no sabe o no tiene.
Pues nos enseña el Corán en 17:37; “No camines por la tierra con arrogante presunción, pues, ¡ciertamente, nunca podrás partir la
tierra, ni crecer tan alto como las montañas!”

Que el más Compasivo nos bendiga para que seamos capaces de alcanzar Su propósito de Misericordia en cuanto a la convivencia
entre pueblos y culturas, sin hacer de la tierra un campo de continuas guerras y desencuentros.
Las diferencias entre las personas son una decisión creadora, y no un motivo para la agresión, sino para  que aprendamos unos de otros
y nos encontremos en la diferencia, ya que es la diferencia la que nos enriquece.
La tierra nos da sus frutos al ser regada con agua, y no con sufrimiento ni con sangre pues: “Dios es quien ha hecho de la tierra un lugar
de descanso para vosotros” Corán 40:64
¿No sería mejor que cada uno de nosotros formáramos parte de las soluciones y no de los problemas?

Seamos quienes seamos, transformemos nuestros corazones en instrumentos de La Paz pues Islam es as-Salam o La Paz, y en Dios
todos somos Uno, todos venimos de Un mismo Origen y todos tendemos hacia un mismo Fin. ¿Por qué no podemos encontrarnos en
el “Teatro de Sombras” que forman los intermedios?
No seáis parte de los problemas, sino de las soluciones, para que os recuerden con agrado. Cuando entréis a una casa saludad con la
paz y una sonrisa, y cuando os vayáis despediros también con la paz y una sonrisa, pues nuestras sonrisas también son parte de la
misericordia, del zaqat, y por nuestra paz seremos reconocidos.
Por esto nos dice el Hadiz: “Saluda con la paz a aquellos que conozcas y a los que no conozcas”.
En cierta ocasión le preguntaron al Profeta -la paz y la misericordia estén con él-, qué era lo mejor que podía manifestar un ser humano,
y él respondió; “Una manera de ser amigable”.
Y nos enseña el Sagrado Corán; “No Hemos hecho descender este Corán sobre ti para hacerte infeliz, sino como exhortación” Corán
20:1
Por estas enseñazas sabemos que no se nos dio La Revelación para hacernos infelices, o enemigos unos de otros, sino como consejo y
guía, con el más profundo respeto por el tiempo que cada persona necesita para comprender desde su diferencia.
El Salat es nuestra forma de adoración hecha de movimiento, palabra, recta intención y silencio. Pero cuando estés ante La Divinidad
no hables siempre, entra en tu corazón y escucha la música del silencio, pues AlLah bendito ya sabe mejor que tú. Que el ruido de tus
ideas no impida que Sus Palabras se establezcan en tu corazón.
Da gracias por todo lo que tienes y no pierdas tu tiempo en lamentaciones por lo que te falta.
Se nos dio el Salat para aprender a vivir cada momento ante La Divina Presencia, pues no tenemos otro tiempo con certeza, por esto
somos hijos e hijas de cada instante.
Así pues haz ahora mismo lo correcto, y haciendo lo correcto que no te inquiete lo que otros piensen de ti, pues si el pensamiento de la
gente te mueve más que la Divina Presencia tu camino está errado.
La crítica y la alabanza pueden ser acertadas o erróneas, pero tú acéptalas con la misma paz y que nada de esto te aparte del Recto
Sendero, pues si tienes visión aprenderás de ambas.
Recuerda que cuando sufres por alguna causa es para que aprendas a entender que nada persiste, que todo es transitorio y que Al Lah
es la única verdad fiable. Tu sufrimiento es, por lo tanto, causado por la ignorancia. Aprende de tu sufrimiento a ser sabio.
No hagas de la ignorancia una forma de vida. Pues nosotros seguimos el ejemplo de los Profetas y de los Maestros, ya que, a
semejanza de ellos, nuestro camino es el de la Sabiduría, sólo así encontraremos la felicidad prometida.
Cuando la vida no te de lo que esperas no pierdas el tiempo en lamentaciones, pues tu lamentación te impide comprender que se te
abren nuevos caminos.
Y cuando te equivoques no busques la culpa fuera de ti, admite con paz tus errores y aprende de ellos, pues así como nosotros
enseñamos a los niños, Dios nos ha dado la vida para aprender entre los opuestos.
Hallarás la paz cuando tu ego haya cedido, entonces conocerás la Sabia Misericordia que Se guarda en la Acción Creadora. A causa
de esto la felicidad se reflejará en tu rostro, y cuando esto suceda has de estar prevenido, pues tu felicidad ofenderá a los ignorantes
adoradores del mundo ilusorio.
Si alguna vez odias a alguien debes de entender que es para que tengas la oportunidad de aprender a perdonar.
Y cuando los siervos del mundo lancen su agresión contra ti, refúgiate en las puras fuentes de la Revelación, pues de ellas hemos
extraído esta enseñanza cierta; “La Divinidad es La Verdad Esencial y los Profetas y Maestros son nuestros guías”.
Y si lloras has de entender que tus lágrimas son como el agua pura que lava tu espíritu. 
Pero recuerda que sin tu esfuerzo y sin tu amor incondicional nada de cuanto sepas o hagas estará completo.
Si alguna vez caes en la trampa de la violencia recogerás violencia con dolor, pero si lo que siembras es paz y misericordia recogerás de
ello el ciento por uno.
Somos gente que camina por un recto Sendero, y nuestro guía en este Sendero es Muhammad (la paz y la misericordia estén con él)
que nos invita a la sencillez del Sabio. Que sea tu sencillez la que deje fuera de tu corazón la estúpida soberbia del fanático ignorante.
Diferénciate de quien dice; “siempre se hizo así”, y admite que siempre habrá una forma mejor, o diferente, de hacerlo y algo más por
aprender. Sólo Al Lah es Perfecto, sólo Él sabe todo.
No tengas buenos propósitos que se repiten en el tiempo sin cumplimiento. Lo que has de hacer hazlo ahora. Y no te conformes con las
trampas del ego diciendo; “otros lo hacen peor que yo”. ¿No has observado que alrededor de ti todo se mueve? Participa tú también
de ese movimiento hacia delante y no tengas por modelo lo suficiente, sino lo mejor.
Imponeros sabiamente el respeto hacia quienes saben más que vosotros, aprended de cuanto puedan enseñaros y no les ofrezcáis
resistencia.
Mostradles vuestro agradecimiento, pues el hadiz nos enseña: “Aquella persona que no expresa su gratitud hacia las otras personas,
nunca será agradecida con Al Lah”.
Recuerda que Dios nunca te pide más de lo que te ha dado. Utiliza tus cualidades, y comprobarás que lo difícil se te hace fácil, pues el
poder del Altísimo reside en nosotros por Su Amor.
No os conforméis con el cumplimiento de vuestras obligaciones, ya que siempre habrá algo más, o mejor, que podáis hacer. Actuad
como si todo dependiera de vuestro esfuerzo, pero sabiendo que Al Lah es La Causa y El Objetivo. 
Se nos enseña en el Hadiz: “Cada religión tiene una virtud que la distingue, y la virtud distintiva del Islam es la modestia”.
Así pues sed modestos, pero que la modestia no os prive de inteligencia para entender que, los “maestros” del mundo, os querrán
educar para ser, ¡tan sólo!, útiles y productivos para sostener su mundo de ficción.
Serán los Maestros de Dios los únicos que os educarán para ser personas íntegras, tanto en las ciencias de lo material como en las de
lo espiritual. Pues un sistema de enseñanza sin espíritu es una cadena para atarte, y no dos alas para volar.
Dejaros enseñar por el día y por la noche, por el viento y por la calma, por el árbol y por la montaña, por el agua y por el desierto,
pues el Universo es el más perfecto recuerdo de Dios, -dzikr Al Lah-.
Que seáis como el agua que fluye sobre la superficie de la tierra. Sin excluir nada nutre todos los campos haciendo posible la vida, pero
no labréis un cauce sobre ninguna tierra pues, a semejanza del río, el cauce sería vuestra prisión.
Dios Misericordioso, que bendijo a sus Profetas y a sus Santos es el Único, y no hay otra verdad más que Él.
Que Él nos guarde y nos bendiga para que seamos fieles a Su Guía y así nos muestre Su Rostro de Misericordia en el día señalado para
cada uno de nosotros.

                                                              
                                                                                      INVOCACIÓN

“A Ti doy gracias AlLah, Señor del Universo, el Único, el Incognoscible, el Creador y Sustentador que revela de Sí mismo lo que
quiere y a quien quiere.
Doy testimonio de la vocación profética de Muhammad s.w.s, sello de la profecía y  amado maestro de la humanidad.
Te doy gracias, Señor de la misericordia, porque me has llamado a un recto sendero al poner en mi camino la presencia del profeta
Muhammad s.w.s, para quien te pido bendiciones.
Te doy gracias porque me has regalado la guía de maestros, a quienes pongo ante tu misericordia. En su compañía me has ofrecido un
asiento entre tus íntimos. 
Te ruego que hagas de mí un instrumento de Tu Paz y de Tu Misericordia donde quiera que me encuentre.
No apartes de mí Tu Rostro y no permitas que me desvíe del recto sendero al que me has llamado.
¡Oh!, AlLah, Tú eres la Llama de amor viva que abrasa mi alma en el más oculto de los secretos. Te escondes en todas las cosas y Te
muestras en todas ellas, pero ninguna imagen te representa.
Tú lo llenas todo con la música del Universo, pero ningún sonido desvela el secreto de tu nombre.
Has cubierto mi espíritu con el preciado vestido de la carne y has puesto en mi alma la sed de Tu Presencia.
Ahora voy caminando por la vida que, a veces, me parece un desierto sin lluvia, mi carne corre hacia la extinción y mi espíritu vuela con
sed abrasadora de Ti.
Desnudé mi alma del ropaje ilusorio del ego cuando Tú me vestiste con la Luz de Tus Bendiciones y la consciencia de Ti.
El fuego de Tu Amor ha extinguido mi ego y ya no vivo en mí, vivo en Ti porque me has cubierto con Tu Misericordia y sólo Tú
permaneces.  ¡Oh! Llama de amor viva”.

                                                                                     Sidi Sa´îd al Andalusí, abdú Rabihi
Tarika Shadilía de Murcia (Valle Ricote)
                                                                                                                     
EN PRESENCIA DEL MÁS COMPASIVO, EL MISERICORDIOSO

              
                 ALGUNAS NOTAS DE LA ENSEÑANZA DEL SHEYH SA´ÎD

La enseñanza del Hayy Sheyh Sidi Sa´îd es muy sencilla, no carga los corazones de los muridun con más ejercicios añadidos a los que ya nos dio Al-Lah y su Profeta, e invita a profundizar en la gnosis que se guarda en estos ejercicios. 
Siguiendo al sagrado Corán enseña que el Islam es sabio y justo, es tolerante, es sencillo, no ama la violencia, ni la crítica ni las malas palabras en contra de nadie. Por esta razón el Sheyh Sidi Sa´îd responde a los criticadores con el silencio y la oración.
Islam es el mensaje del amor y guía de AlLah a la humanidad y es la paz del corazón para quienes  obedecen las enseñanzas transmitidas por sus profetas. 
El Islam puro invita a la búsqueda de la sabiduría, donde quiera que se encuentre, pues un discípulo sin sabiduría perderá mucho bien, por esta razón el Profeta insistía en esta búsqueda por todos los caminos de la tierra. El Islam de las fuentes no tiene añadidos, ni rarezas, ni exageraciones fanáticas; es cortés, no ama la crítica y todo en él ha sido prescrito por Al Lah y su Profeta. Corán 4:148, 49:6, 49:11-12, 104:1

El Islam es semejante al “Arca de la Alianza” del profeta Musa (s.w.s), así como aquella guardaba el Divino Secreto, el Islam muhammadí también guarda la perla perfumada de un secreto oculto en la Revelación. Esta secreta “Perla Perfumada” es el Tassawuf, pero no todas las personas pueden abrir el Arca para ver, conocer y oler, esta perla. Sólo pueden abrirla aquellos a los que Al Lah (b. y a.) ha querido dar la llave;  ellos son los ´ârifin.
La llave del Tassawuf no es otra que el más puro e intenso amor a Al Lah (b. y a.) y contiene todas las demás virtudes del Islam transmitidas por el más amado de los maestros, el Profeta Muhammad (s.w.s.).

Se dijo: Quien conoce todo pero no se conoce a sí mismo, nada tiene. Conoce lo que está delante de ti, y lo que se esconde de ti se te revelará, pues no hay nada escondido que no será revelado.
Se nos enseñó: Si os dijera que ¡El Paraíso está en el Cielo!, entonces los pájaros tendrían preferencia. Si os dijera, ¡está en el mar!, entonces serían los peces los que os precederían. Si os dijera ¡está en la tierra! entonces los animales serían los favorecidos. Pero el Paraíso no está ni en el cielo ni en la tierra ni en el mar, está dentro de vosotros y está fuera de vosotros. Quienes llegan a conocerse a sí mismos lo hallarán, porque cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos sabréis que sois parte del Dios Único. Pero si no os conocéis a vosotros mismos seréis los verdaderos pobres, pues quien conozca todas las cosas pero falle en el conocimiento de sí mismo, nada tiene.



 
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